¿CÓMO CONVERTIR UN RECURSO NO RENOVABLE EN RENOVABLE? EL EFECTO DE LOS DERECHOS DE AGUA PERPETUOS EN CHILE

Para comenzar esta nota breve haré un resumen del ciclo natural del agua. El agua como recurso está disponible para el consumo luego que una gota precipita desde las nubes, en forma líquida y sólida. En el caso del agua líquida, ésta se transporta por el río hasta llegar al mar, para lo cual una gota de agua viaja varios kilómetros. En el caso de la precipitación sólida, esa gota queda congelada y en la medida que se derrita, pasa al río y luego viaja al mar. En el mar se produce la mayor parte de la evaporación que generan las nubes y la gota de agua regresa al punto de inicio. Naturalmente, este ciclo parece ser constante, permitiendo que todos los años tengamos disponible iguales cantidades de agua, pero NO ES UN CICLO CONSTANTE.

Los estudios hidrológicos, mediante herramientas estadísticas, ayudan a explicar que esta disponibilidad no es constante, y por lo tanto, se tendrán años secos, normales y húmedos, con diferente disponibilidad de agua. Estos estudios se deben actualizar en el tiempo, ya que se basan en procesos estadísticos que se alimentan de información anual actualizada, provenientes de estaciones de monitoreo (que miden principalmente la precipitación y el agua pasante por un tramo del cauce). El período 2010-2015, fue clasificado como un período de megasequía (CR2, 2015), y permite explicar una situación de escasez crítica cuyos efectos fueron percibidos por toda la población chilena.

A partir de lo anterior, algunos puntos técnicos (y básicos) son:

  • El ciclo del agua permite comprender el origen del agua pero no su variabilidad espacial ni temporal.
  • La hidrología permite comprender la variabilidad espacial-temporal del agua, y explica que no es constante su disponibilidad en el tiempo ni el espacio. Esta materia es conocida como régimen hidrológico.
  • Por ejemplo, las vertientes y en general alguna corriente natural de agua, tienen variaciones de caudal pasante en el tiempo. Cuando la cantidad pasante es máxima o extrema se puede producir un aluvión (por arrastre de sedimentos y otros), mientras que cuando la cantidad pasante es mínima o nula, se está en condición de sequía. Estos fenómenos pueden ocurrir en el mismo lugar, y en el plazo de algunos días.
  • Debido a lo anterior, no resulta lógico entregar el uso de un recurso variable con reglas constantes en el tiempo ni de forma perpetua.
  • El agua técnicamente es un recurso limitado y no renovable.

 

Para explicar el uso del agua en Chile y los alcances de su manejo legal, es necesario diferenciarla o caracterizarla. El Código de Aguas vigente indica que uso del agua está avalado como un derecho de propiedad perpetuo. Bajo este marco legal, el agua:

  • es un recurso renovable, ya que asume ciclo constante amparado bajo los derechos de ejercicio continuo;
  • es un recurso ilimitado, ya que no reconoce la condición variable en el año (de acuerdo al régimen hidrológico);
  • no es un bien nacional de uso público, por cuanto un derecho de agua se puede transar en el comercio, es alienable y prescriptible[1].

 

Por lo tanto, la condición legal NO se condice con la condición técnica, vale decir, en lo técnico el agua es limitada mientras que en lo legal es ilimitada (a pesar de la reducción a prorrata cuando la fuente se agotó). Esta singular situación es validada mediante los numerosos problemas que han tenido usuarios de todo tipo debido a la escasez del recurso, como por ejemplo cuando la fuente se agota de manera indefinida y el derecho sigue siendo válido. Además, la condición legal de renovable, es opuesta a la situación técnica de no renovable, debido a que el agua no se puede restaurar a una velocidad superior a la del consumo indicado por derecho (materia que explica el sobre-otorgamiento de derechos de aprovechamiento).

La autoridad responsable de otorgar los derechos de propiedad del agua en Chile es la Dirección General de Aguas (DGA), perteneciente al Ministerio de Obras Públicas. Ésta está obligada a constituir los derechos una vez cumplidos los requisitos formales establecidos para tales efectos por el Código de Aguas, sin reservar ninguna facultad a la autoridad para establecer prioridades que favorezcan el interés común e incluso pocas facultades para evitar su mal uso, o cambios importantes en su calidad y destino.

Por lo tanto, según la legislación actual:

  • el agua no está restringida para un uso futuro, ni un uso específico;
  • el propietario no está obligado a hacer uso eficiente o no del recurso, tampoco está obligado a conocer las implicancias de su uso;
  • el propietario no está obligado a devolver o transar su Derecho de Aprovechamiento de Agua;
  • los derechos de agua se entregan de manera gratuita y a perpetuidad;
  • a partir del año 2005, el agua está limitada a un caudal ecológico mínimo[2] que busca preservar la naturaleza y la protección del medio ambiente.

 

A partir de lo anterior, resumidamente el Código de Aguas le entregó una mochila pesada al estado, debido a que debe generar herramientas para asegurar la disponibilidad para el desarrollo productivo y a partir de éste generar el mercado del agua. Desde mi punto de vista, esta mochila es tan pesada que no es salvable en el largo plazo, ya que, para que este mercado funcione es necesario controlar entradas y salidas del sistema y generar estudios con buen nivel de detalles, para lo cual no está disponible a la fecha la red de monitoreo mínima requerida para ello.

Al centrarnos en la característica principal de esta nota, acerca del agua como recurso como no renovable, resulta grave que a nosotros desde niños se nos enseñe acerca de los recursos renovables, tomando al agua como un ejemplo, y luego, al llegar a la adultez, el ciudadano chileno, tenga que comprender que el país construyó leyes que le otorgan una condición de “renovable” siendo que naturalmente no lo es. A la vista de los antecedentes expuestos caben las preguntas: ¿debemos cambiar en la educación preescolar y escolar que el agua es un recurso no renovable? ¿Es importante esta materia para el país? ¿Es oportuno discutir esta materia en la educación adolescente?

Los proyectos privados involucran la evaluación económica en una ventana de tiempo que va desde los 10 a los 50 años. En materia hídrica, esto ha permitido la generación compra y venta de títulos de aprovechamiento, sin un control sobre aquellas fuentes que puedan ser estratégicas para su uso futuro. En esta materia, la Estrategia Nacional de Recursos Hídricos (2012) elaborada durante el gobierno de Sebastián Piñera, indica: “La política de incentivo a la Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH) involucra reformas al Código de Aguas para que se perfeccionen los títulos de aprovechamiento, y se efectúen reservas de caudales para usos no tradicionales[3] en aquellas cuencas donde estudios técnicos den cuenta de dicha necesidad”.

Recientemente, las modificaciones del Código de Aguas aprobadas por la Cámara de Diputados (pero en manos de la Cámara de Senadores), en el Artículo 5, se aclara que “el Estado podrá constituir reservas de agua cuya orientación sea la subsistencia”. Pero esto se realizaría sobre la condición actual existente, la cual involucra zonas sobre explotadas y zonas sobre otorgadas (de derechos). Vale decir, se podría reservar agua en aquellos lugares donde exista disponibilidad o sobre el agua considerando los derechos existentes, por lo tanto, deja de lado aquellas cuencas sobre-otorgadas de derechos, lo cual corresponde a dejar fuera de esta condición desde Valdivia al norte.

La perpetuidad de un derecho de agua es vista en el campo de la economía como una oportunidad para un negocio. Dicho negocio no tiene control en Chile, y ha generado el acaparamiento y ha incitado la especulación y encarecimiento del valor económico del agua (no se descarta la colusión en esta materia como parte del mercado reinante, sin penas para esta particular condición). La perpetuidad de un bien que hoy se presenta escaso; aunque la definición tradicional del agua como un recurso renovable oculta, al menos conceptualmente, esta realidad; y que a la vez es vital y variable en el tiempo, representa una condición insana o demencial, al dejar al mejor postor nuestra subsistencia. Si la vida de los negocios o empresas fuese casi infinita podría pensarse en la perpetuidad para el aprovechamiento del agua, pero esto no es así. La vida media de una empresa es de 5 a 10 años[4] y en el caso de un agricultor que desea desarrollar su negocio, lo podría desarrollar por un período máximo de 50 años hasta su muerte (considerar además que en general, los hijos de agricultores no desean ser agricultores debido a la discriminación social del país). El derecho de aprovechamiento podría ser traspasado a otra persona previa evaluación del Estado para su disponibilidad, o devuelto al Estado mismo, sin necesidad que llamar a la temida expropiación y sin costo, tal cual el Estado lo entregó.

 

REFERENCIAS

[1] Sitio web: http://ciperchile.cl/2014/10/10/agua-%C2%BFbien-publico-o-privado/

[2] Caudal ecológico es definido como el agua necesaria para preservar los valores ecológicos en el cauce. Según Decreto DGA N°14 de 22/05/12, el caudal ecológico se determina en base a criterios hidrológicos (cuantitativos), y a criterios ambientales (cualitativos).

[3] Usos no tradicionales, tales como: estética y paisaje, uso deportivo y actividades de baño, navegación comercial, planificación territorial-social (HydroQuebec, 2002).

[4] Sitio web: http://www.expansion.com/empresas/2015/04/04/551fb68eca4741952c8b4570.html

Imagen principal: tomada de Radio Uchile

Articulo relacionado: USO DE RECURSOS NATURALES SIN CONOCIMIENTO: EL MAL USO DEL AGUA EN CHILE

USO DE RECURSOS NATURALES SIN CONOCIMIENTO: EL MAL USO DEL AGUA EN CHILE

Por Mauricio Cartes V.

Ingeniero Civil Hidráulico

El agua en Chile es un recurso que se dice público, pero que es público a medias (o “en la medida de lo posible”, para algunos). Debido a esto, el uso del agua es administrado por el propietario de este “bien”, y a partir de ello, el propietario puede usarlo o no. Su empleo puede ser eficiente o no, dependiendo del negocio que posea. Al no usarlo, puede dejar que otros la empleen, o le hace un bien al medio ambiente (como externalidad positiva en lo ambiental). En el primer caso condiciona el uso eficiente al mínimo posible (según reglas de mercado), y en el segundo caso, favorece la supervivencia del ecosistema (supervivencia condicionada por la irresponsabilidad del Estado amparado por el Código de Aguas).

El Estado ha agotado las fuentes de aguas por mandato del Código de Aguas. Este objetivo está amparado para generar productividad y un mercado sin control estatal (sino que con el único control posible, el mercado y la mano invisible; símbolo de esta condición es que el Estado apenas puede expropiar derechos orientados a las necesidades domésticas, Art. 27 del Código de Aguas). En la evolución de los problemas de escasez, el Código de Aguas ha sido interpretado (de diferentes maneras, al igual que otros documentos legales), según sea el interés de los propietarios de Derechos de Aprovechamiento de Aguas. En algunos sectores se han formulado decretos de escasez hídrica (por ejemplo, la cuenca de los ríos Ligua y Petorca se han decretado zona de escasez hídrica durante los años 2008, 2010, 2011, 2012, y 2014), los cuales permiten el ajuste en el uso de los derechos según reglas que son diferentes a las reglas del mercado.

Por otro lado, los propietarios de derechos de agua, emplean el recurso sin conocimientos hidrológicos, sino más bien, de manera empírica. Por ejemplo, un agricultor, siembra de acuerdo a disponibilidad hídrica, condicionado a la variabilidad climática, que en casos de sequía extrema, le han generado pérdidas por el total de su inversión. Siguiendo la línea productiva, la minería no reserva agua para su uso en períodos de buen precio del mineral, sino que la emplea según disponibilidad, haciendo esfuerzos muy acotados por la conservación del ambiente (esfuerzos menores al 1% de sus ingentes utilidades para cuidar fuentes de agua y almacenamiento). Tampoco condiciona su empleo de los recursos hídricos subterráneos en caso que afecten los cursos de aguas superficiales, si nadie le cuestiona dicha afectación. Los propietarios de plantaciones forestales tampoco se quedan atrás, a un nivel tal que desconocen aún los efectos nocivos de sus parcelas en menester del recurso hídrico, generando muchas veces escacez hídrica en los predios aledaños, daño que no es cuantificado ni fiscalizado por las autoridades. Así, el uso excesivo de las aguas subterráneas, afecta la disponibilidad del recurso en los cuerpos superficiales e incluso en las napas subterraneas adyacentes, generando escasez en los sectores que rodean al punto de extracción, sean del mismo dueño o no.

Dicho lo anterior, tengo algunas preguntas: ¿es esto racional? ¿Queríamos llegar a esto cuando se pensó el Código de Aguas en 1981 y su escueta modificación el año 2005? ¿Lo podemos resolver?

Luego de reflexionar acerca del tremendo desorden que existe con los administradores del agua que poseen Derechos de Aprovechamiento, los que en su mayoría corresponden a regantes y empresas: agrícolas, mineras y sanitarias; entiendo que no existe limitación para plantear una regulación que vaya en la línea del conocimiento del recurso.

Aspectos como vulnerabilidad, conexión río acuífero, crecidas, sequía, etcétera, son parte de aspectos técnicos que deben ser conocidos por aquellos que poseen títulos de Derechos de Aprovechamiento, de lo contrario sólo poseen un título amparado por la ley que pueden vender o permutar o transar en un mercado sin reglas claras a libre albedrío.

Para tener y usar un recurso natural, de manera tal que no atente contra la vida, en algunos casos, no existe necesidad de conocer su origen, estructura o interrelación con los demás. Por ejemplo, el sol, fuente calórica y lumínica, no está condicionado por algún agente privado para su empleo, pudiendo emplearse (o disfrutarse) apenas aparece en la mañana (o cuando naturalmente está disponible).

Pero para tener y usar algo natural tan vital como el agua de manera artificial, y cuyo mal uso atentar contra la vida, entiendo que debiese ser requisito conocer su origen, estructura e interrelaciones con otros elementos. Ejemplo de esto corresponde al uso de armas biológicas[1], o plaguicidas de origen natural[2].

Entonces, me parece precario que al agua, un bien natural vital y limitado que se usa de manera artificial, y que dicho uso puede atentar contra la vida, no proceda con algún tipo de verificación, acerca de los conocimientos mínimos que debe poseer aquél que quiera tener un título de propiedad para un uso artificial.

Mi propuesta, que no atenta contra el marco normativo actual, es que aquéllos que desean emplear al agua de manera artificial (de cualquier manera), demuestren tener conocimientos acerca de las características de este elemento. Me refiero a una prueba solemne, sin limitaciones a aquel que quiera darla, la cual le confiera las condiciones de conocimiento mínimo para sostener el uso del Derecho de Aprovechamiento. Dicha condición de conocimientos debe ser reevaluado periódicamente según la evolución del bien natural limitante (por ejemplo, cada 10 años). El costo de esto corresponde al de una prueba de bajo costo, que involucra a todos los propietarios de Derechos de Aprovechamiento, los que se estiman en 105 mil propietarios[3] (ojo que indico “se estima”, puesto que el actual Director General de Aguas desconoce el número total).

Esta propuesta puede limitar a aquellos que no son letrados, aspecto que puede perfeccionarse mediante capacitaciones y orientación de las autoridades pertinentes tales como la Dirección General de Aguas o la Comisión Nacional de Riego, quienes cuentan con los equipos profesionales relacionados con los recursos hídricos. Una alternativa a esta prueba solemne corresponde a una “declaración de intenciones de uso” que busca simplificar la aplicación de la prueba, que en lo técnico podría ser complejo. La declaración requeriría fiscalización en terreno por un ministro de fe, con la finalidad de dar validez al uso del agua. Esta declaración también debe ser reiterativa en el tiempo, y su implementación necesitaría de apoyo de diferentes agentes para evitar abusos sobre la oportunidad planteada.

Una propuesta fuera del marco legal, y que permitiría ordenar a los usuarios, a las comunidades de usuarios, y por ende a las bases de datos que son el fundamento para determinar las medidas que se deseen implementar, corresponde a la exigencia de dichos instrumentos (prueba o declaración de intenciones de uso) para validar la permanencia del Derecho de Aprovechamiento en las manos de dicho usuario. O dicho de otra manera, si no se prueba que tiene conocimientos, se excluye de tener un Derecho de Aprovechamiento bajo el pretexto que no puede manejar dicho instrumento.

REFERENCIAS

[1] 1972. Los acuerdos entre los Estados Unidos y la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, Tratado sobre Misiles Antibalísticos (ABM).

[2] Resolución Exenta Nº:1557/2014 Establece exigencias para la autorización de plaguicidas y deroga Resolución N° 3.670 de 1999.

[3] Director General de Aguas, Carlos Estévez, Comisión de Hacienda, 4-10-2016. Sitio web: http://reformacodigodeaguas.carey.cl/

Imagen principal tomada de:  chilesustentable

 

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TALLER RECICLAJE CREATIVO: ESTRATEGIAS PARA LA DISMINUCIÓN DE RESIDUOS

Caleta de Libros – 21 de Febrero, 2017 – Cartagena

El día Martes 21 de Febrero de 2017, en la playa chica de Cartagena (región de Valparaíso), CODECIAM realizó el TALLER RECICLAJE CREATIVO como colaboración con el proyecto Caleta de Libros  de Cartagena, promovido desde la Corporación Cultural CreaMundos.

Durante el taller, cuya dinámica se ajustó al flujo de las personas, se presentaron los fundamentos del proceso de compostaje y vermicompostaje utilizando una vermicompostera miniatura; se enseñó a confeccionar billeteras de tetra pack y se reutilizaron botellas plásticas para la confección de macetas. Además, se entregaron hierbas medicinales proporcionadas por el Centro Ambiental Municipal de la Municipalidad de Cartagena.

Los y las asistentes se retiraron felices de haber aprendido algunas formas ingeniosas de reutilizar residuos domiliarios, además de llevarse una menta, poleo, llantén, tomillo o lavanda.

Caleta de Libros es una iniciativa financiada por el Consejo Nacional de la Cultura y la Corporación Cultural CreaMundos, que busca fomentar la lectura en espacios no convencionales. Además de Cartagena, Caleta de Libros cuenta con otros puntos de lectura en Arica, Iloca y Coquimbo.

Revisa la galería de fotos de la actividad a continuación:

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Abejas… ¡Mucho más que las productoras de miel!

Por Patricia Henríquez1,2*, Constanza Schapheer1 & Cristian A. Villagra1

  1. Instituto de Entomología, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.
  2. Centro de Emprendimiento Apícola (Ceapi). Universidad Mayor

 

Cuando se habla de “abeja” lo primero que se viene a la mente es la abeja de miel (Apis mellifera) (Imagen 1.A).imagen 1- Sin embargo, “abeja” corresponde a un término genérico para referirse a cualquier especie de un conjunto muchísimo mayor de estos insectos: la superfamilia Apoidea (insectos del orden Hymenoptera)1. Este grupo de insectos está compuesto de aproximadamente 20.000 especies2 a nivel mundial. Chile alberga alrededor del 2% del total de abejas silvestres del mundo (440 especies conocidas a la fecha) (Imagen 2). Por lo tanto, Apis mellifera es solamente una especie dentro de este diverso grupo de insectos.

IMAGEN 2-

Al igual que otros animales criados por el hombre con un fin productivo, como las vacas y gallinas, la abeja de miel ha sido domesticada tempranamente en la historia de nuestra especie3 (Imagen 3), con el objetivo de obtener beneficios de su crianza como son los servicios de polinización de cultivos agrícolas, y la obtención de productos de la colmena como miel, cera, propóleo, imagen 3-polen, además de la apitoxina, compuesto utilizado en la apiterapia, un tipo de medicina que utiliza el veneno de la abeja de miel para curar enfermedades como la artritis. Las abejas de la miel, al tener un valor económico y ser importantes para la producción de alimentos son reproducidas, criadas y mantenidas con asistencia humana, por lo cual su supervivencia se encuentra resguardada por la apicultura. De esta forma, la abeja de miel se encuentra ampliamente distribuida en el mundo, pudiendo habitar tanto ambientes modificados por el hombre como regiones menos intervenidas. Por esta razón es tan común verla en gran parte de nuestro país en sectores rurales e incluso en las ciudades.

Distinto es el caso para muchas especies de abejas nativas silvestres (originarias de un lugar en específico y que su desarrollo no está asistido por el humano), ellas juegan un rol clave en la mantención de los diversos ecosistemas nativos4. Debido a su contribución a la polinización de las especies vegetales autóctonas de cada ecoregión de nuestro planeta, incluyendo nuestro país.

Las especies silvestres de abejas dependen fuertemente de la presencia de flora nativa para su subsistencia. No solo como fuente de alimento (polen y néctar); sino que también como refugio contra depredadores, sitios de nidificación y provisión de otros recursos florales como resinas, aceites y fragancias, substancias vitales para su reproducción5,6 (Imagen 4). Por esto, dentro de las razones que explicarían la disminución de la biodiversidad y abundancia de abejas nativas se destaca la pérdida de los hábitats con plantas nativas y su reemplazo indiscriminado por ambientes modificados por el hombre7,8, como serían las ciudades, campos agrícolas y forestales, e incluso parques botánicos con flora exótica.

imagen 4-

En el caso de la expansión de la agricultura a zonas con flora nativa, alternativamente al reemplazo, las experiencias de manejo de ambientes agrícolas donde se ha permitido la mantención de zonas que conservan la flora nativa ha demostrado ser positiva para la productividad de los campos9. Esto, ya que se ha demostrado que las abejas nativas tienen la potencialidad de ser polinizadores de cultivos agrícolas10.

Por lo anterior, es muy importante fomentar el uso de plantas nativas como ornamentales en sectores urbanos. Los pueblos y ciudades pueden ser una fuente de biodiversidad si se promueve la forestación y uso ornamental de plantas nativas11. Estas plantas constituyen la fuente de alimento y refugio no sólo para las abejas nativas, sino que también para muchas otras especies de animales silvestres12.

Si bien la abeja de miel, Apis mellifera, es el sustento económico para muchas familias en el país y no es posible prescindir de ellas, también es fundamental encontrar un equilibrio entre especies exóticas y nativas, por ejemplo, teniendo una adecuada carga animal para no generar una sobreexplotación del ecosistema nativo, y colmenas libres de patógenos para evitar el contagio de enfermedades a las especies nativas13.

La abeja de miel puede consumir los mismos recursos alimentarios que las abejas nativas (Figura 1), y en situaciones críticas y escasez de recursos puede transformarse en antagonista de estas14, 15. Es importante recordar que cuando existe escasez de alimento, el apicultor generalmente complementa a las colmenas con jarabe de azúcar y suplementos proteicos de diversos orígenes. Oportunidad que las abejas nativas no tienen. Por lo tanto, es necesario reconocer la existencia e importancia de la biodiversidad de abejas nativas y preservar su aporte a nuestra propia supervivencia.

 

¿Están todas las abejas en peligro de extinción?

No, son las abejas nativas silvestres las que se encuentran amenazadas. Si bien la abeja de miel enfrenta algunas dificultades como enfermedades y mayor exposición a plaguicidas (por encontrarse habitualmente en predios agrícolas) su desarrollo está asistido por la apicultura. Mientras que las abejas nativas no cuentan con esta “ayuda”.

¿Qué es una abeja nativa silvestre?

Es una especie de abeja originaria de un lugar específico que se desarrolla sin la asistencia humana. Por ejemplo el aberrojo nativo o moscardón (Bombus dahlbomii), es nativo de Chile.

¿Cuáles son las principales amenazas a la conservación de las abejas?

La destrucción de su hábitat, introducción de especies exóticas y contaminación por productos tóxicos. Los incendios que afectaron recientemente a nuestro país es un gravísimo ejemplo de destrucción del hábitat.

¿Cómo puedo ayudar a preservar las abejas nativas? 

Aprendiendo cuáles especies de plantas son nativas de cada zona de Chile, no remover las existentes y plantándolas en jardines. Es posible comprarlas en viveros especializados. Además es importante saber que estas plantas al ser originarias de esta zona están mejor adaptadas a las condiciones ambientales, por lo que requieren menor cantidad de cuidados.

¿Es igualmente útil cualquier tipo de flor en la preservación de las abejas nativas?

Si bien las abejas pueden alimentarse de una gran cantidad de flores (incluso cultivos agrícolas), las plantas nativas constituyen su hábitat. Por lo que siempre será más útil para las abejas disponer de estas plantas para su desarrollo. Además manteniendo las plantas nativas de Chile también se está contribuyendo a la conservación de muchos otros grupos de animales.

REFERENCIAS:

1. Danforth, B. N., Cardinal, S., Praz, C., Almeida, E. A., & Michez, D. (2013). The impact of molecular data on our understanding of bee phylogeny and evolution. Annual review of Entomology, 58, 57-78.

2. Ascher JS, Pickering J. (2012). Discover life: bee species guide and world checklist (Hymenoptera: Apoidea: Anthophila). http://www.discoverlife.org/mp/20q?guide=Apoidea_species&flags=HAS

3. Zeuner, F. E. (1963). A history of domesticated animals

4. Smith-Ramírez, C., Martinez, P., Nunez, M., González, C., & Armesto, J. J. (2005). Diversity, flower visitation frequency and generalism of pollinators in temperate rain forests of Chiloé Island, Chile. Botanical Journal of the Linnean Society, 147(4), 399-416.

5. Whitten, W. M., Young, A. M., and Stern, D. L. (1994). Nonfloral sources of chemicals that attract male euglossine bees (Apidae: Euglossini). J. Chem. Ecol. 20, 821–822. doi:10.1007/BF02059617.

6. Cosacov, A., Cocucci, A. A., and Sérsic, A. N. (2014). Geographical differentiation in floral traits across the distribution range of the Patagonian oil-secreting Calceolaria polyrhiza: Do pollinators matter? Ann. Bot. 113, 251–266. doi:10.1093/aob/mct239.

7. Kremen, C., Williams, N. M., and Thorp, R. W. (2002b). Crop pollination from native bees at risk from agricultural intensification. Proc. Natl. Acad. Sci. U. S. A. 99, 16812–16816. doi:10.1073/pnas.262413599.

8. Freitas, B., Imperatriz-Fonseca, V., Medina, L., Kleinert, A., Galetto, L., Nates-Parra, G., Quezada-Euan, J. (2009). Diversity, threats and conservation of native bees in the Neotropics. Apidologie, vol 40, núm. 3, p. 332–346.

9. Kremen, C., Bugg, R., Nicola, N., Smith, S., Thorp, R., Williams, N. (2002). Native bees, native plants, and crop pollination in California”. Fremontia, vol 30, p. 3-4.

10. Landaverde-González, P., Quezada-Euán, J. J. G., Theodorou, P., Murray, T. E., Husemann, M., Ayala, R., & Paxton, R. J. (2016). Sweat bees on hot chillies: provision of pollination services by native bees in traditional slash and burn agriculture in the Yucatán Peninsula of tropical Mexico. Journal of Applied Ecology.

11. Kowarik, I. (2011). Novel urban ecosystems, biodiversity, and conservation. Environ. Pollut. 159, 1974–1983. doi:10.1016/j.envpol.2011.02.022.

12. Fischer, L. K., Lippe, M. von der, Rillig, M. C., and Kowarik, I. (2013). Creating novel urban grasslands by reintroducing native species in wasteland vegetation. Biol. Conserv. 159, 119–126. doi:10.1016/j.biocon.2012.11.028.

13. Goulson, D. (2003). Effects of Introduced Bees on Native Ecosystems. Annu. Rev. Ecol. Evol. Syst. 34, 1–26. doi:10.1146/132355.

14. Paini, D. R. (2004). Impact of the introduced honey bee (Apis mellifera) (Hymenoptera: Apidae) on native bees: A review. Austral Ecol. 29, 399–407. doi:10.1111/j.1442-9993.2004.01376.x.

15. Sugden, E. A., Thorp, R. W., and Buchmann, S. L. (1996). Honey bee-native bee competition: Focal point for environmental change and apicultural response in Australia. Bee World 77, 26–44. doi:10.1080/0005772X.1996.11099280.

Proyecto “LAS HUERTAS DE LA VIDA” y Ciclo de charlas y conversatorios “Ciencia medio ambiente y sociedad”

Entre noviembre de 2016 y enero de 2017 se desarrolló el proyecto LAS HUERTAS DE LA VIDA en el Telecentro Caupolicán de Cartagena, contando con la participación de aproximadamente 15 niños y niñas de entre 6 y 14 años. Este proyecto fue propuesto y desarrollado por la Corporación para el Desarrollo de las Ciencias Ambientales (ONG CODECIAM) y el Centro Interdisciplinario de Líquidos Iónicos (CILIS) de la Universidad de Chile en colaboración con la Fundación de las Familias y el Centro Comunitario de Rehabilitación (CCR). A través de esta iniciativa, se entregaron conocimientos y habilidades sobre el cultivo de hortalizas y hierbas medicinales, además de promover el respeto y cuidado por el medio ambiente.

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De manera complementaria, durante el mes de enero se realizó un ciclo de charlas y conversatorios, contando con la presencia de Marioli Saldías, Bióloga Ambiental, que abordó el tema del respeto y uso de las hierbas medicinales; por su parte, Carlos Martínez de Cooperativa Minka expuso sobre agroecología y el cooperativismo a partir de la experiencia de Minka; finalmente, la educadora intercultural Karen Wenvl proporcionó un acercamiento a la cosmovisión mapuche, exponiendo sobre el Itrofil Mongen (naturaleza) y el origen de la vida. Asistieron apróximadamente 70 personas en las tres sesiones.

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Este proyecto, aunque breve, logró generar un impacto muy positivo entre los y las participantes, motivando a niños y niñas a construir sus propias huertas y disfrutar de la alimentación saludable. Además, se incentivó el trabajo en equipo y se trabajó valores como la responsabilidad y respeto.

Actualmente se están buscando los mecanismos para darle continuidad a este proyecto, por lo que se estan gestionando los permisos y el apoyo de las instituciones y organismos regionales pertinentes que permitan seguir avanzando en el trabajo con los niños durante el año 2017.

Puedes descargar el informe de actividades de este proyecto aquí 

Recursos para conocer (y recuperar) la flora y fauna de Chile

En esta entrada queremos compartir una serie de recursos informativos que se encuentran libres en la web. Libros y Guías de campo que nos enseñan sobre la identidad, distribución, beneficios y otras características de la flora y fauna de nuestro país.

El primer paso para proteger es conocer, lo mismo para recuperar… por ello te invitamos a descargar, leer y compartir esta información tan valiosa y necesaria en estos tiempos.  Momentos en que el valor de la biodiversidad que se ha perdido, y continúa en gran amenaza, cobrará todo sentido para quienes aún no la valoran y ojalá ahora comiencen a hacerlo.  Momentos cuando los servicios ecosistémicos que la naturaleza nos entrega se han perdido en tantos lugares, y su pérdida nos harán sentir con mucha fuerza su gran valor tan subestimado.

Esperamos que esta información sea interesante y motive a generar conciencia y conocimiento sobre cuales son las especies de la biodiversidad que hace rico a nuestro país y que debemos proteger, y recuperar a partir de ahora.

 

Libros y Guías de Campo

Libro: “Propagación de Flora Nativa: Experiencias y relatos desde el sur de Chile”

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Ciencia en tiempos de crisis. Una propuesta desde la descolonialidad.

Ciencia en tiempos de crisis. Una propuesta desde la descolonialidad.

Por Luis Pouchucq Marinkovic.
Director de investigación CODECIAM.

Resumen.

El presente artículo pretende aportar a una visión crítica sobre el rol de las ciencias materialistas-positivistas como promotoras de la explotación capitalista, que las ha llevado a convertirse en el fundamento de la crisis ambiental y social que hoy vivimos. Ante la evidente crisis civilizatoria que se ha desatado, clamamos por el nacimiento de un nuevo quehacer científico, que provenga desde el mundo efectivamente vivencial del ser humano, que armonice con la identidad de los pueblos y que respete, como fundamento máximo, la profunda interrelación humano-naturaleza. Latinoamérica desde su inteligencia colonizada por el conocimiento occidental, y su quehacer científico periférico al gran imperio, aparece como un balcón particular desde donde explorar nuevas posturas filosóficas. Latinoamérica pugna por un movimiento cultural genuino que le permita comprenderse y pensarse a si misma hacia el futuro.

La ciencia occidental y la crisis ambiental planetaria.

                  Sin duda alguna existe un consenso generalizado en que el racionalismo científico occidental1 es el paradigma que ha terminado por dominar el pensamiento y el actuar colectivo de casi todas las culturas humanas, sustentando ideológicamente este nuevo mundo (pos)moderno y globalizado en el que día a día vivimos. Hasta el más íntimo recoveco de la vida ya fue permeado y profanado por la ciencia y la tecnología occidentales. Vivimos en un mundo donde todo es un bien material proveniente de sofisticadas manufacturas (“hecho en China”debe ser la frase más escrita en la historia de la humanidad), donde las relaciones personales y la vida misma pasa a través del lente, micrófono, parlante, pantalla y microprocesador de tecnologías digitales tremendamente sofisticadas. La realidad toda, el mundo de la vida2 (1), es filtrado por este prisma idealizador, atomizador y normalizador de la ciencia. Es lo que se enseña en todas las escuelas a lo largo y ancho del planeta. Es que el racionalismo científico moderno es tremendamente prodigioso en la creación de nuevos bienes y nuevas necesidades y es el pilar fundamental del crecimiento económico. Todo es verificable y validable con el uso de su método. Toda discusión queda zanjada ante la voz del experto científico, ese viejito bonachón de bata blanca que solo vive por y para la verdad. Un ser incorruptible, objetivo hasta la nausea, un mero nexo entre la verdad y el resto de la humanidad.

                  Sin lugar a dudas, el ciudadano promedio experimenta un mundo donde la tecnología es el origen mismo del bien estar, la tecnología le ayuda a desenvolverse en su mundo cotidiano y eso él lo percibe como comodidad y lujo: se ahorra trabajo, la tarea es más fácil, todo es inmediato, etcétera. Tanto es así, que en nuestra sociedad la comodidad ha pasado de ser un lujo, para convertirse en un valor o incluso en una especie de derecho implícito a la existencia misma. Así, la tecnología es vista como material indispensable para el ejercicio de la vida, sin darnos cuenta que en esa misma necesidad se funda un solapado esquema de dominación, como lo describiera Marcuse en su Hombre Unidimensional (2):“En este universo, la tecnología también provee la gran racionalización para la falta de libertad del hombre y demuestra la imposibilidad «técnica» de ser autónomo, de determinar la propia vida. (p186)”. La ciencia y la tecnología junto con su método implícito, dejan de ser un medio para alcanzar el bienestar y pasan a convertirse en una ideología en sí mismos, como concluyera Habermas (3), lo que no tardaría en permear en todas las aristas del mundo vivencial del ser humano. Hoy en día el ser humano occidental solo logra valorar el universo que lo rodea de un modo meramente cuantitativo y economicista, es incapaz de valorar la belleza intrínseca de las cosas, incapaz de valorar la espiritualidad y bondad en sus semejantes, “Meras ciencias de hechos hacen meros seres humanos de hechos (p186)” decía Husserl (1), lo que extrapolado a nuestros tiempos se podría entender como, meras ciencias materialistas hacen meros seres humanos materialistas.

                  Para seguir con la argumentación, cito textual desde La Crisis (1): “¿Pero puede el mundo y el existente humano en él tener verdaderamente un sentido, si las ciencias convalidan sólo de este modo objetivamente comprobable…? (p50)” ¿Porqué Husserl hablaba de crisis de la ciencia europea ya en los años treinta? y la definía diciendo que “su auténtico carácter científico, la forma toda en que plantea su tarea y el método que construye para ella, se han vuelto cuestionables” (p47). ¿Por qué el método científico, que le ha traído tantas glorias técnicas a la humanidad, ha de ser cuestionable? Por supuesto que el Sr Husserl no vio la llegada del hombre a la luna, ni el avance de la medicina moderna. Es que los grandes éxitos de la tecnificación alcanzados por el racionalismo científico hacen aun más difícil proponer visiones críticas. Pero para Husserl, el meollo del asunto no estaba en cuestionar los éxitos técnicos alcanzados, sino más bien, cuestionar el reemplazo de la metafísica, eso que es lo esencialmente humano, por la mera física de las cosas, la mera física de hechos medibles y validables. Hoy hablamos por que vemos las consecuencias que ha traído a la humanidad y al ecosistema planetario.

                  Aquí proclamamos algo que puede sonar obvio, pero que al momento de ejercer nuestro vivir cotidiano dejamos completamente de lado. Proclamamos que la crisis ambiental planetaria (que a estas alturas es innegable, con toda la avalancha de crisis sociales y económicas asociadas), tiene como gran madre a los avances tecnológicos producto de este racionalismo científico. Estos han facilitado que la gran industria haya logrado su desarrollo pleno, que haya logrado convertirse en la industria global que nunca detiene la producción de crecimiento económico (desigual) sin importar fronteras, que tiene la capacidad de transformar paisajes completos, culturas completas y convertirlas en producto interno bruto, bajo una lógica transaccional simplista y fatídica; así,la naturaleza vale lo que dice el mercado. El optimismo que genera el relato del “desarrollo permanente” avala este irracional uso del mundo natural. Ese relato que dice que el camino de la tecnificación de la vida es el camino hacia el bienestar, que ese bienestar es económico y material, que se alcanza con el consumo y la comodidad. Sin importar que se haya arrasado cada bosque, se haya envenenado cada bahía, cada fiordo, que se haya secado cada valle, cada río, cada paisaje devastado. Estos son entendidos como efectos colaterales (involuntarios) del desarrollo. Desde nuestro punto de vista, todo esto tiene su gran origen en el optimismo que genera el racionalismo materialista y sus grandes éxitos técnicos. Ese “yes, we can!” que nos dice que como humanidad lo podemos lograr todo, que el ser humano, con su método científico, domina la naturaleza y puede hacer con ella lo que se proponga. Entonces, el bienestar que genera la tecnología podrá bien suplir el bienestar que la naturaleza generaba antaño.

                  Como vemos, la ciencia tiene un rol central en la construcción del relato occidental de “desarrollo”, lo cual la coloca detrás de cada una de las empresas más destructivas que la humanidad pueda recordar; basta con rememorar que la ciencia occidental trajo al mundo las armas nucleares (ostentadas por países “desarrollados”). Entonces, en base al hecho de que todos esos procesos productivos de base científica y altamente tecnificados tienen al ecosistema planetario y todas las sociedades que de él dependemos al borde de la catástrofe, podemos abiertamente decir que la ciencia occidental se encuentra en su más profunda crisis. Que no cumple ni ha cumplido su mandato de producir avance y bienestar a la humanidad, sino al contrario, que permite la destrucción irreparable de ésta mediante la cosificación metodológica del mundo vivencial del ser humano. Es entonces cuando vale la pena cuestionarse todo el quehacer científico, desde su misma matriz ideológica, pero también desde su práctica, su ética, su pertinencia y su validez. Sin duda hay grandes científicos que dedican su trabajo a predecir posibles efectos colaterales de procesos tóxicos y alertar a la población de posibles venenos y que además son personas muy valientes, pero estas son personas escasas y corren riesgo casi-permanente de la “muerte científica”3.

Cuestionamientos a la “ética” del científico.

                  Voy a hacer un par de re-afirmaciones que van a doler un poco más: a) el científico(a) moderno(a), a través de sus metodologías de verificación y validación, desarrollan, prueban, maquillan y facilitan mecanismos de márquetin de la más variada gama de venenos químicos, físicos y biológicos, que son lanzados a la biosfera a discreción y con muy pocas precauciones, generando daños irreparables y de consecuencias impredecibles para la humanidad y el planeta; b) por otro lado, maquillan, parcializan, relativizan, objetivizan y sistematizan los daños provocados por las actividades industriales más perversas, lanzando un arsenal de contra-argumentación científica, que a la larga termina haciendo “aceptables” los “efectos secundarios” mas monstruosos en pos del progreso. Así, enarbolando en sus proyectos altísonos conceptos como el desarrollo económico, la lucha contra la pobreza y el hambre mundial, el cuidado de la naturaleza y el fin de las epidemias, el científico moderno termina facilitando la aparición de mercados altamente destructivos (en términos sociales y ambientales) que solucionan solo parcialmente las necesidades a las cuales responden, acarreando consigo nuevos riesgos, configurando una sociedad del riesgo que se funda en esta incertidumbre creada de manera científico-técnica4 como describía Beck (4) en su Sociedad del Riesgo. Riesgos que luego son repartidos a la sociedad por el gran capital y sus gobiernos serviles.

                  Un ejemplo actual de esto es el lobby científico-político-económico llevado a cabo por grandes transnacionales y los gobiernos mundiales para facilitar el mercado de los alimentos transgénicos. La gran industria multinacional se sirve de la ciencia para generar una discusión especulativa, donde la definición de riesgo es manoseada por cada disciplina técnico-científica, atomizando el riesgo, relativizándolo, colocándolo en el mundo de la especulación y las meras probabilidades matemáticas. ¿Qué habrá motivado a esos más de cien premios noveles a escribir una muy sentida carta a las “ONGs anti-transgénicos” (5), diciéndoles que prácticamente eran unos criminales al oponerse a los transgénicos y que eran culpables de las muertes por carencia de vitamina A en el mundo? ¿Creerán ellos que con la masificación de la producción de transgénicos de Monsanto u otra empresa se soluciona el problema del hambre mundial? ¿Realmente serán tan ingenuos? ¿O solo esperan su tajada de la gran torta de un prometedor mercado?.

                  Usando el mismo ejemplo de los alimentos transgénicos puedo argüir que el científico(a) moderno(a) realmente cree que la racionalidad científica en que está inmerso es la respuesta a todas las problemáticas que enfrenta la humanidad (de otro modo no me explico la ingenua solicitud de los casi cien Premios Nobel), así ha sido educado, y cuestionar esta racionalidad no está en su dominio de lo deseable. El ejercicio de la ciencia moderna radica en objetivizar la realidad, parcializándola en sistemas ideales5 solamente para hacerlos cuantificables y encajables en sistemas teóricos preconcebidos (teorías, paradigmas, dogmas, axiomas, leyes naturales, etc), es decir, el científico toma solo lo que le es útil de la realidad para realizar sus observaciones, porque de este modo los resultados obtenidos encajan dentro de su estrecho dominio explicativo (paradigma), a lo que Khun (6) llamó la “ciencia normal”, o más bien, como el principio de consistencia6 que mencionaba Feyerabend en el Tratado contra el método (7). Lo lamentable es que el científico(a) cree que con eso lo explica todo, sin comprender que aún en el mejor de los casos su ciencia solo podría explicar cierta parcialidad de la realidad, y esa ceguera, amable lector, es el origen de lo que luego llaman “efectos colaterales”. Volviendo al ejemplo de los transgénicos en la alimentación y los científicos(as) que los promueven, es claro que ellos(as) solo logran ver una parcialidad de la realidad, escapándoseles una totalidad completa de la vista. Claramente en su ecuación mental no comprendieron que ese arroz o soja transgénica será sembrada en los campos, por manos campesinas, que antes cultivaban los productos tradicionales derivados de su conocimiento ancestral; claramente estos señores(as) científicos(as) no valoran el conocimiento ancestral que está detrás de los productos que dejarán de ser sembrados por la expansión del dominio de los transgénicos; claramente no están preocupados(as) por la salud de estas personas expuestas al glifosato; claramente no entienden la complejidad de los ecosistemas que serán intervenidos y la colosal expansión de los monocultivos que implica en los campos del mundo; claramente no entienden los oscuros intereses que están detrás del mercado de la ostentación de variedades vegetales comestibles y la malsana relación que tiene con los productores; claramente no entienden que lo que más hace su solución es normalizar el hambre, haciéndola más aceptable, sin solucionar realmente el problema, entregándole ahora el mercado del hambre al gran capital. En algunos años les tendremos que agradecer a estos(as) científicos(as) (que apoyan los transgénicos en la alimentación) que miles de millones de toneladas de glifosato sean roseadas en cada rincón de la tierra, como les hemos tenido que agradecer a otros científicos del vertimiento de millones de toneladas de DDT7 por todo el planeta. ¿Y cuál es el problema?, si estos(as) mismos(as) científicos(as) ya se encargaron de parcializar, relativizar y trivializar los efectos que implican estos venenos a la salud humana y de los ecosistemas. El(la) señor(a) científico(a) occidental deshumaniza la realidad al momento de objetivizarla con su método. Se hace indolente. ¿Cuál es entonces la ética de estos(as) señores(as), después de que la misma sociedad ha financiado sus investigaciones, para que al final de cuentas terminen profundizando aun más el mundo de riesgos en el que ya vivíamos? Pero claro que sí, con los fondos que les son otorgados (por los Estados en general) para que realicen sus investigaciones a favor de la humanidad, lo que más hacen es fomentar sus frenéticas carreras hacia el éxito7. Aquí podría citar nuevamente al maestro Feyerabend: “el problema es el colosal engreimiento de nuestros intelectuales, su creencia de que saben exactamente lo que la humanidad necesita y sus esfuerzos inexorables por recrear a la gente a su triste imagen y semejanza”(Feyerabend p92 (8)).

                  Lo anterior queda patente al ver que la misma ciencia occidental se auto declara en “crisis de reproducibilidad” (9), lo que en términos concretos significa que gran cantidad de la información generada por el esfuerzo científico occidental es falsa, parcial o ha sido manipulada para calzar con un relato prefabricado, que no contradiga los cánones establecidos y que sea aceptable por los editores de “prestigiosas” revistas científicas. Las ansias de éxito empujan al científico(a) ávido de conocimientos a convertirse en un burócrata tramposillo, en un ladronzuelo de poca monta, que dice mentiritas blancas (o verdades a medias), que escala en la jerarquía académica y vende su ciencia al mejor postor (10). Hoy en día un buen científico tiene más de burócrata que de sabio. Es un mero facilitador irreflexivo de este esquema de dominación: la ciencia, en virtud de su propio método y sus conceptos, ha proyectado y fomentado un universo en el que la dominación de la naturaleza queda vinculada con la dominación de los hombres, lazo que amenaza con extenderse como un destino fatal sobre ese universo en su totalidad (Marcuse (2)).

Una nueva ciencia es necesaria.

                  Aquí nos vemos obligados y obligadas a hacer una nueva proclamación: Ante la evidente crisis civilizatoria9 (11) que la racionalidad moderna (con su ciencia materialista/positivista) ha desatado, a los hombres y mujeres de pensamiento no nos queda más que un camino: la negación y la destrucción (o la de-construcción) de los cimientos que facilitan material e ideológicamente al sistema productivo capitalista, que no solo se ha dedicado a repartir la desigualdad sobre la faz de la tierra, sino que está llevando a la raza humana a su completa destrucción. El modelo de desarrollo impuesto por occidente debe ser superado y para ello, su ciencia y su método implícito, también han de ser superados. Aquí proclamamos que la negación del “desarrollismo”10 (impuesto/occidental/materialista/positivista) como eje ideológico que mueve la ciencia en América Latina y que su reemplazo por distintos modelos de “pensamiento”, debe ser el camino.

                  Para que todo esto tenga sentido, debe ocurrir la superación del paradigma materialista/positivista y toda su racionalidad científica de idealización y fragmentación de la realidad. En un movimiento que va mas allá del posmodernismo europeo, en un movimiento cultural original, radicado en el saber de los pueblos, dando paso tal vez a una “transmodernidad” (12) que facilite polílogos entre culturas, en contraposición a esta relación “centro-periferia” que impone la visión post-colonialista occidental.

A mi juicio, esta transmodernidad científica debe contener los siguientes ingredientes:

  1. i) Subjetivización radical, como una nueva metafísica, que coloque a la comunidad, al individuo y su mundo efectivamente vivencial, como inteligencias observantes y activas (creadoras), como ejes del quehacer del pensamiento, a través de una revalorización del conocimiento popular, mitológico y metafísico.
  2. ii) Desmitificación del conocimiento popular, dando paso a una nueva hermenéutica o epistemología, que permita nuevas interpretaciones del mundo, no cuantitativas, fundadas en la cosmovisión de los pueblos, en la valorización vivencial del mundo cultural y natural.

iii) Profunda ética ecológica y social o “no todo vale”. Aquí debe reinar el principio precautorio, que vele por la protección de la sociedad, su cultura y el mundo natural. Esto significa negar la existencia o creación de tecnologías potencialmente destructivas, que se contrapongan en cualquiera de sus aspectos con la vida (del ser humano y los ecosistemas). Debe ocurrir un desmantelamiento de la gran máquina productiva capitalista (altamente destructiva), fragmentándose en pequeños mecanismos de producción a escala humana, limitando los alcances de los riesgos que necesariamente producen. Esta posición no debe ser objeto de negociación ante la urgencia de la catástrofe, el principio precautorio siempre debe reinar, no todo vale11.

  1. iv) Debe primar la tecnología a escala humana. Del mismo modo, se debe desmantelar la idea de la sofisticación como indicador de mejora. La instrumentación debe ser valorada por su utilidad y no por su valor predictivo (cuantitativo). Debe ser valorada por su simpleza y no por su sofisticación. La tecnología debe liberar al ser humano y no esclavizarlo. La tecnología debe proteger el mundo natural y no destruirlo.
  2. v) Desmitificación del mundo natural como medio objetivo de producción. La naturaleza y la relación que el ser humano tiene con ella es incuantificable. El ser humano evoluciona en armonía con el medio del cual forma parte, en una interdependencia total, contraponerse al mundo natural equivale al suicido. La revolución positivista (y materialista) del racionalismo científico, separa al hombre de la naturaleza, cimentando la idea de que la “razón pura” se sobrepone al mundo natural, avalando filosóficamente la dominación de la naturaleza, como extensión del cuerpo, como un medio para alcanzar la vida plena (desarrollo). En contraposición, nosotros creemos que el ser humano solo puede alcanzar el buen vivir cuando todo el universo donde está inserto e interrelacionado, ha alcanzado su pleno bienestar. La vida buena se manifiesta en una totalidad holística.

La cultura científica latinoamericana: una empresa post colonial periférica al gran imperio.

                  La tarea del trabajador y trabajadora intelectual de Latinoamérica es ardua, pero desde nuestro punto de vista, la posición periférica que ostenta en el esquema científico internacional puede representar una ventaja comparativa. Por un lado, esta posición periférica puede favorecer la proliferación de nuevas teorías que pretendan reinterpretar de un modo más favorable el universo (más favorable para nosotros, latinoamericanos). Esta facilitación ocurre porque el latinoamericano puede realizar un diálogo más cercano con conceptos fundamentales provenientes del mundo prehispánico, porque el mundo prehispánico está a la mano en la historia de América Latina, en su lenguaje, en sus costumbres, en sus campos. Por otro lado, la posición periférica puede implicar un menor involucramiento en el mecanismo central, lo que puede ser traducido como un menor apego con el paradigma. Es posible percibir al intelectual Latinoamericano como un intelectual oportunista, que le es fácil asumir posturas filosóficas ajenas, porque le es fundamental para el ejercicio de su labor. Las escuelas de pensamiento latinoamericanas son escasas, y como decía Dussel, el intelectual Latinoamericano “imita simplemente ciertos esquemas, mitos o sistemas de otros grupos culturales más avanzados -simple “repetidor” invertebrado o antología “descompaginada”-; o, ignorando lo que otros con esfuerzo e inteligencia han descubierto, cual nuevos Descartes, pretende partir de una cierta originalidad infundada, superficial, aparente” (12).

                  Históricamente los próceres de las Repúblicas Latinoamericanas han visto con muy buenos ojos los avances de las nuevas Repúblicas liberales de Europa y Estados Unidos y no han dudado ni un segundo en importar sus sistemas políticos, económicos y filosóficos al Abya-yala12. Reemplazaron la metafísica predominante y el saber popular, que en ese tiempo era profundamente católico, herencia de los reyes católicos de España y cuatro siglos de colonia, y los reemplazaron por la fría lógica científica, la razón pura de Descartes se imponía en las escuelas de Latinoamérica, como un segundo despojo, ahora el criollo debía reinterpretar todo el mundo natural a sazón de esta nueva filosofía impuesta, ahora el criollo debía aprender francés, inglés y hasta alemán. Así como la colonia hizo su tanto respecto de la cosmovisión del nativo americano al imponer la religión, la república llega a Latinoamérica con un borrón y cuenta nueva. Solo basta recordar que en la década de 1830 la recién nacida República de Chile, le encarga ni más ni menos que a un francés (Claudio Gay 1800-1873) hacer un catastro de las especies naturales del territorio, olvidando que el criollo ya conocía el mundo natural que lo rodeaba, que ya le tenía un nombre a cada planta, conocía su uso medicinal, conocía cada animal, cada ecosistema, tenía una interpretación del mundo elaborada durante siglos, que había logrado en interacción viva con las culturas prehispánicas y sus cosmovisiones. Pero para la nueva República ese conocimiento criollo ya no era aceptable, por ende fue prescrito de las escuelas. Entonces, las repúblicas latinoamericanas se configuraron en un post-colonialismo donde la inteligencia local se dedicó simplemente a imitar ciertos esquemas, mitos o sistemas de otros grupos culturales “más avanzados” como simples “repetidores”.

                  Así nos encontramos con una América Latina en pugna, siempre a la expectación de volver a construirse desde cimientos propios. Es necesario que los latinoamericanos y latinoamericanas nos miremos a nosotros mismos, miremos a nuestra historia, para encontrar un espacio en el gran mecanismo de reloj de la historia universal, en la historia de las ciencias, en la historia de la tecnología. Como decía Dussel, “debemos saber discernir los elementos que han nacido en tierra americana (abya-yala) por el mestizaje de lo indígena, lo criollo; debemos, por último, construir un pensamiento que sin negar nuestros orígenes ni nuestra originalidad, guarde su nivel científico…”.

Notas.

1 Ideología que se basa en la creencia de que el ser humano a través del método científico inductivo es capaz de comprender el mundo natural. Para esto el mundo natural debe ser simplificado a formas ideales de manera de poder ser cuantificarlas y sometidas a sofisticados procedimientos matemáticos ideales con la ilusa pretensión de predecir el comportamiento del universo. Este racionalismo científico positivista resulta entonces de una idealización extrema de la existencia vivencial del ser humano. El Ser y la existencia, ante los ojos de la ciencia, quedan fragmentados en multiplicidad de elementos independientes, o interdependientes, pero unitarios y sustanciales y bien delimitados en sistemas, hechos de “formas puras”, materiales e ideales5. Y hay tantos sistemas de estos como disciplinas hay en la academia. Y todas las disciplinas se pelean su sitial en el gran mecanismo general. Ese que configurara el mundo cartesiano alguna vez, y fuera manoseado posteriormente por Galileo, Descartes, Newton, Einstein y la física cuántica (luego decorado por Darwin y la biología molecular). Husserl dice: “La exclusividad con que en la segunda mitad del siglo XIX, la total visión del mundo de los seres humanos modernos se deja determinar y cegar por las ciencias positivas y por la “prosperity” de que son deudores, significó un alejamiento indiferente de las preguntas que son decisivas para una auténtica humanidad” p49.

2“El mundo es dado pre-científicamente en la experiencia sensible cotidiana de modo subjetivo-relativo. Cada uno de nosotros tiene sus apariciones y, para cada uno ellas valen como lo que efectivamente es. Desde hace mucho hemos tomado conciencia, en nuestro intercambio del uno con el otro, de esta discrepancia de nuestra validación de lo que es. Con esto no queremos decir que haya muchos mundos. Necesariamente creemos en el mundo con las mismas cosas, sólo que a nosotros se nos aparecen como diferentes” Husserl p65 (1)

3Aquí podríamos citar el acoso sufrido por el prestigioso científico argentino Andrés Carrasco, quien denunciara los peligros del glifosato a la salud.

4“En la modernidad avanzada, la producción social de riqueza va acompañada sistemáticamente por la producción social de riesgos. Por tanto, los problemas y conflictos de reparto de la sociedad de la carencia son sustituidos por los problemas y conflictos que surgen de la producción, definición y reparto de los riesgos producidos de manera científico-técnica” Beck p25 (5)

5“Nosotros, “geómetras”, estamos interesados por estas formas ideales y, consecuentemente, ocupados con ellas para determinarlas y construir nuevas sobre las ya determinadas. Igualmente, por la esfera más amplia, que también abarca la dimensión del tiempo, nosotros somos matemáticos de las formas “puras”, cuya forma universal es la misma forma espacio-temporal idealizada conjuntamente. Husserl p68(1).“… ya con Galileo se efectuó una sustitución por el mundo de las idealidades, matemáticamente extraído, del único mundo real-efectivo, el mundo dado efectiva y perceptivamente, el experienciado y el experienciable; nuestro mundo de la vida cotidiano. Esta sustitución fue pronto heredada por sus sucesores, los físicos de todos los siglos subsiguientes.” Husserl P91 (1)

6 La condición de consistencia exige que las nuevas hipótesis concuerden con las teorías aceptadas. “la condición de consistencia se remonta por lo menos hasta Aristóteles. Desempeña un importante papel en la filosofía de Newton (Aun que el mismo Newton lo viola contantemente). La mayoría de los filósofos de la ciencia del siglo XX la dan por supuesta. (Feyerabend (8))

7 DTT, Dicloro difenil tricloroetano. Utilizado ampliamente como pesticida en la década de los 60, principalmente contra la malaria. Fue prohibido por sus nefastos efectos colaterales en 1972 por la FDA (EEUU). La contaminación con DDT es persistente y ha logrado dispersarse por toda la superficie planetaria.

8“… las ciencias ya han abandonado su fundamento en la lógica experimental y han contraído matrimonio polígamo con la economía la política y la ética……. ” Beck P35 (5)

9Empezada la segunda década del siglo XXI, nos vemos envueltos en una serie de crisis que por primera vez en la historia de la humanidad se juntan de manera explosiva y catastrófica, y que, además, gracias a la globalización de los mercados, de los medios de comunicación y de la contaminación, se han mundializado” (10)

10“…la Cepal, partiendo de la teoría del desarrollo, en los términos en que había sido formulada en los grandes centros, introduzca en ella cambios que representarán su contribución propia, original, y que harán del desarrollismo latinoamericano un producto sí, pero no un simple calco de la teoría del desarrollo…” “En el pensamiento de la Cepal, que por ello mereció el calificativo de “desarrollista” que se le ha dado, la industrialización asumía el papel de un deus ex machina, suficiente por sí misma para garantizar la corrección de los desequilibrios y desigualdades sociales” (13).

11 No todo vale, concepto acuñado en contraposición al planteamiento de Paul Feyerabend en el Tratado Contra el Método: Principio del “todo vale” o “todo sirve”(8). Si bien Feyerabend acuña el termino alegando que es “el único principio que no inhibe el progreso (científico). Ya que, “dada cualquier regla por muy fundamental o necesaria que sea para la ciencia, siempre existen circunstancias en las que es aconsejable no solo ignorar dicha regla, sino adoptar su opuesta” para favorecer el progreso de la ciencia (Feyerabend (8)), nosotros, sin alabar las reglas que mueven la ciencia actual (idealista/materialista/positivista), alegamos que tal actitud (todo vale) acarrea el riesgo inmanente de la creación de tecnologías potencialmente destructivas y que se contraponen con él con el bienestar del ser humano y la naturaleza.

12 Abya-Yala, nombre otorgado por las culturas prehispánicas al actual continente americano.

Referencias.

1- Husserl E. La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental. Ed. Pormeteo libros. 2008. Buenos Aires. Argentina.

2- Marcuse H. El hombre unidimensional. Ed. PalanetaAgostini. 1993. Buenos Aires Argentina.

3.- Habermas J. Ciencia y técnica como ideología. Ed Tecnos. 1986. Madrid España.

4-.- Beck U. La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad. Editorial PAIDOS. 1995. Barcelona España.

5.- LaureatesLetterSupportingPrecisionAgriculture (GMOs). 2016. http://supportprecisionagriculture.org/nobel-laureate-gmo-letter_rjr.html

6.- Khun T. Historia de las revoluciones científicas. 1993. Fondo de la Cultura Económica. Santiago-Chile.

7.- Feyerabend P. Tratado contra el método. 1993. 2° edición. Editorial Technos, S.A. Madrid – España.

8.- Feyerabend P. Adiós a la razón. 2008. 4° edición. Editorial Technos (Grupo Anaya S.A.) Madrid – España.

9.- Baker M. 2016. 1,500 scientists lift the lid on reproducibility Survey sheds light on the ‘crisis’ rocking research. Nature 533: 452-454.

10.- Poch A y Villanelo F. 2016. Ciencia sin alma. la impronta neoliberal en la investigación científica chilena. Artículo de opinión ciperchile.cl. http://ciperchile.cl/2016/12/19/ciencia-sin-alma-la-impronta-neoliberal-en-la-investigacion-cientifica-chilena/

11.- Estermann J. Crisis civilizatoria y Vivir Bien. Una crítica filosófica del modelo capitalista desde el allin kawsay/suma qamaña andino. 2012. Polis. 11 (33): 149-174.

12.- Dussel E. Transmodernidad e interculturalidad (Interpretación desde la Filosofía de la Liberación). 2005. UAM-Iz. Ciudad de México – México.

13.- Marini, R. M. (2012). La crisis del desarrollismo. 1994. Texto digitalizado.

1º Ciclo de Charlas y Conversatorios Ciencias, Medio Ambiente y Sociedad, del 2017

Estimada comunidad del litoral central, la ONG CODECIAM y CILIS tienen el agrado de invitar a participar de el primer Ciclo de Charlas y Conversatorios  Ciencias, Medio Ambiente y Sociedad del 2017.
Esta actividad se desarrolla de manera complementaria al proyecto“LAS HUERTAS DE LA VIDA” que se está desarrollando en alianza con la Fundación de las Familias a través del Telecetro Caupolicán y el CCR de Cartagena
 
La invitación es para encontrarnos los días jueves 12, 17 y 26 de enero de 2017 desde las 17.00h en el CCR de Cartagena (Carlos Corsi N° 11), donde conversaremos sobre hierbas medicinales, emprendimientos sustentables y agroecología, además, abordaremos el cuidado de nuestro entorno desde la cosmovisión mapuche y elItrofill Mongen
 
Para empezar movilizados este año, los esperamos en Cartagena!

ESTOS TRAICIONEROS FUEGUITOS

Por Abraham Vega F. Profesor Universitario Ciencias de la Tierra

Se acerca el ocaso del año 2016 y el alba de 2017, y en todo el mundo se prepara un espectáculo que tendrá algo de dantesco, igualable en el largo plazo (ojalá que no), al hundimiento del Titanic, el 15 de abril 1912 en las gélidas aguas del Atlántico norte. Quienes vieron este film, seguramente recuerdan las bengalas, (fuegos de artificio) que precedieron el hundimiento de aquel transatlántico y, la conmovedora muerte de cientos de pasajeros (1.514); pero tal vez, lo más notable fue la muerte del sueño de grandeza de, accionistas (White Star line) y constructores (Harland and Wolff) , que habían visto en este barco, el triunfo de la humanidad sobre la naturaleza.

Los fuegos de artificio de fin de año, y en particular los de éste año, a pocos días de finalizada la “Conferencia de Marrakech sobre el Cambio Climático, COP-22”, y en la cual participó nuestro país; en ella se reconoció categóricamente que: “ Es efectivo que el planeta se encuentra frente a un cambio climático provocado por la actividad humana y que el gran desafío de la humanidad es el de evitar el aumento de la temperatura media global…” en otra parte se señala: “Nuestro clima se está calentando a un ritmo alarmante y sin precedentes: tenemos un deber urgente e inalienable de responder … Reclamamos el compromiso político más alto y responsable para combatir el cambio climático, como una prioridad urgente” . En este contexto, ojalá que las bengalas que hemos aludido, siendo el barco el Planeta Tierra, que lucha por no zozobrar en un mar de averías ambientales, de las cuales, la más significativa es el cambio climático, no se hagan realidad, ya que expondría al planeta a un daño irreversible, y significará el camino de la extinción para cientos de especies, destruyendo de esta forma un patrimonio que se demoró millones de años en formarse y evolucionar.

Lo más paradojal es que este comportamiento de fin de año, lo hacemos a pocos día de realizada la Conferencia COP-22 y con real conocimiento de la publicación (septiembre 26/2013) del último Informe, AR5, del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, PICC ( el PICC es un organismo creado por N.U. en 1988, para monitoreo e investigación del Cambio Climático) que ha venido emitiendo informes (5) sobre la situación del cambio climático global; el último, AR5, contiene información determinante e irrefutable sobre el sombrío futuro del planeta, si es que seguimos actuando con la “sabiduría” que hasta ahora lo hemos hecho.

Dentro de estas sabidurías, y para relacionarla directamente con los fuegos pirotécnicos de fin de año, está el tipo de fuente energética predominante que se usa en el planeta: Petróleo, y sus subproductos, gasolinas y diésel y otros combustibles, que llevados a la combustión de motores (también conocida como combustión incompleta) tienen en su fase gaseosa residual, gases tales como el CO2, gas reconocido como el principal precursor del cambio climático.

Y a no dudarlo, otras de las sabidurías son los fuegos de artificios, muy de moda en nuestro país, usados indiscriminadamente para exacerbar patriotismos, ocultar mediocridades políticas y administrativas, deportivas y de otra clase, y sobre todo, para enmascarar gastos de última hora y fugas de presupuesto que fueron a dudosas consultorías. Lo que no han considerado quienes practican esta clase de adormecimiento de las conciencias, es el daño que producen estos fuegos de artificio al medio ambiente y la salud de la población. De hecho está probado que una vez activados, además de la lluvia de colores, de ellos se desprende una lluvia de toxinas, que van a parar al suelo, aguas y organismo de las personas; es más, algunos científicos sospechan fuertemente sobre un posible daño irreparable para la salud de la población.

¿Pero de dónde provendría ese daño? Los fuegos de artificio contienen diversos compuestos químicos, algunos de ellos muy tóxicos para la salud humana. Tanto la explosión y el colorido que nos maravilla y aplaudimos a rabiar, es generada por la combustión de diversos elementos y compuestos químicos; cada uno de ellos va dejando su huella indeleble en el medio ambiente. A menudo los fuegos artificiales contienen compuestos cancerígenos o sustancias desequilibrantes hormonales, que van a parar a los suelos y aguas, agreguemos a ello un humo muy dañino para el sistema respiratorio que contiene, material particulado plástico de difícil asimilación y difícil expulsión, por nuestro organismo.

Lo básico es lo siguiente: Su (activación) explosión se realiza a través de una mezcla de pólvora negra: carbón, azufre y nitrato de potasio, este último es un ingrediente que le inyecta oxígeno a la mezcla para acelerar su explosión; este rol histórico del nitrato de potasio desde que se descubre la pólvora, en la actualidad se ha reemplazado por un compuesto más manipulable para la industria: los Perclorato, de ellos, dos son los más usado, el Clorato de Potasio y Clorato de Amonio.

Desafortunadamente los perclorato han introducido un nuevo y más grave problema; está demostrado que en concentraciones altas, este compuesto químico, restringe la habilidad de la glándula Tiroide para tomar (fijar) el yodo del torrente sanguíneo, resultando potencialmente en precursor del hipertiroidismo. Está demostrado (en laboratorio) que los percloratos, sí son causantes de cáncer a la tiroide en ratones, pero se cree que nosotros (tal vez) somos más tolerantes o resistentes a este compuesto.

fuegos-artif-1¿Y los colores, de dónde vienen?, se obtienen desde la fusión (a altas temperaturas) de sales minerales metálicas, tales como las que se señala la tabla.

Cuando haya recordado sus horas de tacos en auto, la espera con las piernas hinchadas en un mar de incomodidades, y los pocos segundos de alegría que tubo al presenciar estos “fueguitos”, que entre aplausos, cola de mono, vino tinto y del otro, champagne e histeria colectiva, cruzaron el aire como saetas de Zeus, y Ud. haya reflexionado sobre el listado de colores, seguramente no estará muy orgulloso de haber sido parte (cómplice) de la inflamación de este coctel químico, del que nada bueno se puede esperar, más aún, revise la lista de sustancias química peligrosas de Naciones Unidas, varias de las que iluminaron y colorearon la atmósfera del nuevo año, están en esta categoría. Rara manera de nuestra especie, de alegrase con el daño colectivo a la naturaleza y a nosotros mismo.

Y esto no esto todo, ¿qué pasa con el CO2 de esta “sabia” entretención?; es de conocimiento generalizado el uso de pólvora para activarlos, que consiste de un oxidante (nitrato de potasio), un combustible (carbón), y (azufre). Por cada 270 gramos de pólvora, se generan 132 gramos de CO2, el resto se trasforma en sulfato de potasio y nitrógeno. Se ha estimado que los fuegos artificiales en USA anualmente generan 60.340 toneladas de CO2 , que equivale a la emisión de CO2 de 12.000 autos al año. Puesto de otra forma, en aproximadamente, 0,5 hr./mes, ponemos en la atmósfera lo que un pueblo, con 12.000 autos, emite de CO2 durante todo un año.

Le doy un dato, de los números anteriores 270 y 132 resulta otro es: 0,4889; si se multiplica las toneladas de fuegos artificiales por este número sabrá cuantas toneladas de CO2 puso su comuna en la atmósfera del planeta; es decir cuál fue el costo ambiental, y cuál fue la innecesaria aceleración del cambio climático, que los municipios del país aportaron este año. Me pregunto si estos minutos de histeria colectiva valdrán la pena, considerando la situación actual y el futuro del planeta.

Este gas CO2, , ha venido aumentado su concentración en la atmósfera desde inicios de la revolución industrial. Naturalmente la atmósfera terrestre se estabilizó en 280ppm de CO2 hace algo más de 500 millones de años, es ésta la concentración de CO2 que permitió el surgimiento y evolución de la vida como la conocemos hoy. No obstante los niveles de CO2, ya han sobrepasado los límites que eran considerados peligrosos, por todos los países miembros de Naciones Unidas, que firmaron el Tratado de Kioto, 1998; es decir ya sobrepasamos el umbral de riesgo peligroso para el planeta: 400ppm de CO2 , y eso lo sabíamos antes de los estos fueguitos. Sobre el particular la National Oceanic & Atmospheric Administration de USA decía en mayo de 2013. “`Por primera vez en la historia de la humanidad, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera ha alcanzado las 400 partes por millón (ppm, equivalente a mg/kg). El haber alcanzarzo este umbral, representa un poderoso simbolo de la creciente influencia del humano en el clima terrestre”, y prodríamos agregar, que este umbral (límite) marcaría un punto de irreversibilidad según la teoría general de sistemas, un punto donde el retorno al equilibrio ecosistémico del planeta está seriamente comprometido.

El gráfico adjunto, muestra esta tendencia del aumento del CO2, producto del consumo de combustibles fósiles y lo relaciona directamente con el efecto más peligroso para la humanidad y el planeta como un todo: El aumento de la temperatura media de planeta vía aumento del CO2.

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Es importante notar en el gráfico adjunto, que la tendencia de las emisiones de CO2, contrariamente a lo dice el sentido común, o el de la sobrevivencia humana, en ningún caso tiende a bajar, siempre va en ascenso, es más; todas las proyecciones al 2050 son siempre al alza, ello porque el consumo de petróleo mundial tiene esta tendencia. El resultado: el Cambio climático del planeta, producido vía Efecto Invernadero.

En 1992 el PICC, elaboró un informe el cual establece que: “Tomando como base los datos e investigaciones hechas hasta ahora (1992) se ha concluido lo siguiente”:

  1. Seguramente el CO2 en la atmósfera aumentará al doble entre 2025 y 2050
  2. Como consecuencia, la temperatura media de la tierra aumentará entre 1,5 ºC a 4,5 ºC.
  3. La temperatura media del océano subirá entre 0,2 ºC a 2,5 ºC, lo que llevará a un aumento de nivel de los océanos entre 1,5 m a 4 m.

Este era el escenario el 1992, 24 años atrás, cuando aún se podría haber hecho algo; lo cierto es que entre el 1992 y el 2013, se desarrollaron al menos unas 7 reuniones internacionales donde se trató el tema, en varias de ellas participaron representantes de nuestro país. En una de ellas Yvo de Boer, secretario de Cambio Climático de Naciones Unidas dijo “No es que el tiempo apremie. Es que casi se ha acabado”, sobre lo mismo el presidente de USA, B. Obama dijo: “La amenaza que plantea el cambio climático es grave, es urgente, y creciente, las futuras generaciones caminan hacia el desastre si la comunidad internacional no actúa con “audacia, rapidez y unidad”.

¿Y cuál es el escenario actual?, porque es aquí donde cobran más importancia las “bengalas” del año nuevo. El último informe del ICCP, AR5, es concluyente en lo siguiente:

  1.  Aumento de las temperaturas máximas normales, y aumentos de los días muy calurosos.
  2. Aumento de las olas de calor, en su frecuencia, intensidad y duración.
  3. Aumento de las precipitaciones extremas.
  4. Aumento de la sequía a nivel global.
  5. Aumento de la actividad ciclónica tropical, en frecuencia, intensidad y duración.
  6. Aumento extremo del nivel de los océanos.

Ud. Lector, sin ser experto, entenderá que el desarrollo de estos 6 factores, cambiarán la faz del planeta; el informe describe en detalle las consecuencias para la humanidad y el medio ambiente.

Se comprenderá ahora la similitud con el Titanic; lo cierto es que, lo que no se entiende es la actitud de quienes programan esta y otras “entretenciones masivas” que no contribuyen a la identidad ni a la cultura nacional. Como ya hemos dicho, el planeta como un sistema abierto (ecosistema) está en un punto crítico, el de la irreversibilidad, ello de acuerdo a la teoría general de sistemas; un punto donde es muy difícil el retorno al equilibrio, y no obstante nos permitimos ingresar a la atmósfera varias toneladas de CO2, en aras de qué motivo?, de qué razón de Estado?, cuando la verdadera razón de Estado, de un Estado preocupado del bienestar de la población, hubiera sido la prohibición absoluta de estos fuegos. Tal vez ahora quede más claro la similitud, “de estos fueguitos” con las bengalas del Titanic cuando se hundía. Es vital que entendamos, de una vez por todas, que estamos en punto crítico, aunque para la mayoría de los científicos (todos Dr. en su disciplina) que participan en la elaboración del informe del AR5 del IPCC, ya casi no hay retorno posible.

No obstante, y aunque sea por un desafío a la ciencia y a la tecnología y, rescatando lo que aún nos queda de sentido común y nobleza, podamos hacer un alto a la farra, y tratemos de reparar las averías ambientales del barco GAIA. Hagamos un trato: que las “bengalas“ de este fin de año, sean para reafirmar y celebrar un gran acuerdo mundial iniciado en Kioto (1997) de control y disminución real de las emisiones de CO2 y otros gases efecto invernadero, y así podamos entregar este planeta a las generaciones futuras, acogedor, noble y generoso como nosotros lo encontramos.

 

Referencias:

  1. Marrakech proclamation for our climate and sustainable development, COP22, Nov. 2016.
  2. Paris Agreement under the United Nations Framework Convention on Climate Change , COP 21, Dic. 2015
  3. IPCC 5th Assessment Report “Climate Change 2013: The Physical Science Basis”
  4. John Conkling, The Chemistry of Pyrotechnics—Basic Principles and Theory,2000
  5. Sidney City, Greenhouse Gas Emissions Inventory, Public Report,2012
  6. World Resources Institute (2004), The Greenhouse Gas Protocol: A Corporate Accounting and Reporting Standard, 2004.