La política internacional y su impacto en nuestra vida cotidiana

Desde hace un tiempo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha centrado sus esfuerzos en el desarrollo equitativo de los pueblos y la universalidad de los Derechos Humanos. Por ello, se generó la estrategia llamada Objetivos de desarrollo del Milenio 2000-2015 (conocidos por su sigla ODM), orientados a abordar la indignidad de la pobreza. Luego, en septiembre del 2015 los líderes del mundo volvieron a reunirse, esta vez para generar la secuela de los ODM: la Agenda para el desarrollo sostenible 2015-2030, que contiene los denominados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también denominados Objetivos Mundiales, los que se proponen como una brújula en cuanto a políticas de desarrollo y financiamiento durante los próximos 15 años, centrándose en la promesa histórica de “erradicar la pobreza extrema, en todas partes, para siempre”.

Ahora bien, ¿por qué podría ser importante conocer estas agendas? Y más aún: ¿qué tiene esto que ver con nuestra vida cotidiana?, ¿qué relación tienen los Objetivos Mundiales con la salud pública y con los pueblos originarios de este rincón del mundo? Pues bien, tanto los Objetivos de desarrollo del milenio en su momento, como los vigentes Objetivos de Desarrollo Sostenible son agendas suscritas por Chile como Estado participante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Siendo así, el Estado chileno se compromete ante sus ciudadanos (y el resto del mundo) a favorecer: a) la sustentabilidad ambiental y energética, b) la gobernabilidad democrática y desarrollo local, c) la consolidación política del desarrollo humano, d) la cooperación sur-sur, e) la reducción de la pobreza y la desigualdad, y f) la prevención y recuperación en situación de crisis.

Cada uno de los Objetivos para el desarrollo sostenible se orienta a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos del mundo dentro del plazo 2015 – 2030. Los ODS se presentan de manera esquemática en el siguiente resumen extraído de la página web oficial:

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Volvamos ahora a reflexionar: ¿por qué es esto importante? Pues bien: Chile, como Estado partícipe de este acuerdo, modelará sus leyes, institucionalidad y políticas públicas de acuerdo a los Objetivos de desarrollo sostenible, todo ello dentro del plazo estipulado (2015-2030). Entonces, estos objetivos son garantías que cada uno de nosotros puede exigir y debe considerar como contexto cotidiano vigente y no “futuro”. Por ejemplo, si analizamos el objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos, comprenderemos que una de sus implicancias es “proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los bosques, las montañas, los humedales, los ríos, los acuíferos y los lagos”, lo que conceptualmente se corresponde de manera armónica con la cosmovisión de los mapuche y tantos otros pueblos originarios. Sin embargo, a diario convivimos con el denominado ”conflicto mapuche”, comunidad que manifiesta su lucha constante por la preservación de su cultura, acusando que sus derechos han sido vulnerados por las instituciones del Estado chileno. Mientras tanto, la prensa pareciera intentar distanciarnos de los valores de este pueblo ancestral, mostrándolos “a ellos” como rebeldes, guerrilleros, no abiertos al diálogo … y violentos . Entonces, ¿la política pública impacta en la vida cotidiana de los chilenos? Ciertamente tiene repercusión en la vida cotidiana del pueblo mapuche (por mencionar un ejemplo), y por supuesto que tiene repercusión en la vida de cada uno de nosotros.

Ahora bien, si nos detenemos en el objetivo 3: Buena salud, una de sus metas es “reducir sustancialmente el número de muertes y enfermedades producidas por productos químicos peligrosos y la contaminación del aire, el agua y el suelo”. Esta descripción es de mi particular interés como profesional de la salud y como miembro de CODECIAM, pues expresa sin rodeos la directa relación entre el medio ambiente y la salud humana. Algunos podrán cuestionar cuál es la novedad en esto, pues parece obvio que el ambiente afecta la salud. Pero en este punto es importante aclarar que, a pesar de la aparente obviedad, recién en los últimos años se ha concebido un modelo de salud que incorpora elementos adicionales a aquellos exclusivamente sanitario, denominados determinantes sociales de salud.

Los determinantes sociales de la salud son aquellas circunstancias o condiciones en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud. A su vez, esas condiciones son el resultado de la distribución del dinero, el poder y los recursos a nivel mundial, nacional y local, que depende a su vez de las políticas adoptadas. Entonces, destaco que en el modelo actual de salud, el sistema de prestaciones sanitarias es sólo uno de los elementos que determina el estado de salud de una persona, haciéndose igualmente importante que los otros elementos de la ecuación sean intervenidos por políticas públicas integradas, intersectoriales y coordinadas. Es así, como actualmente el sistema de salud debe considerar no sólo el diagnóstico clínico de la persona, sino también factores como: dónde vive, con quién vive, cómo vive, cuál es su trabajo y si participa en su comunidad, entre otros factores.

imagen2A esta nueva forma de comprender la salud se le ha denominado Modelo socioeconómico de la salud (impulsado por la Organización Mundial de la Salud) y significa un cambio enorme, partiendo desde que los conceptos de sociedad, economía y salud se encuentran unidos ineludiblemente, impactando además en la forma de trabajo para los funcionarios de salud. Ante este modelo, nos encontramos en un punto de inflexión, entre un ANTES donde se comprendía la salud como un estado dinámico de bienestar biológico, psíquico y social, y un DESPUÉS, en el que tendremos que describir la vivienda del paciente, su sueldo imponible, la relación de pareja y su espiritualidad como parte de los síntomas de la enfermedad.

En toda situación de cambio existe la resistencia, quienes se sienten cómodos con el “cómo están las cosas”, confían en “que las instituciones funcionan” y desestiman la utilidad de las nuevas ideas. Afortunadamente, los observo desde la vereda del frente. Cierto es que los Objetivos del Milenio 2000-2015, su secuela Objetivos para el Desarrollo Sustentable 2015-2030, el Modelo Socioeconómico de Salud, los determinantes sociales de salud, y tantas otras propuestas internacionales, no son recetas infalibles contra la desigualdad (a veces eufemismo para el antiguo término “injusticia social”). Sin embargo, representan derechos exigibles por nosotros como ciudadanos. Así, hoy cualquier persona puede situarse frente a las instituciones de salud de Chile y referir que su enfermedad se debe a trabajar 10 horas diarias en unfrigorífico por el sueldo mínimo, a que su marido inició el trabajo en la minera con turnos de 20 días de trabajo-10 de descanso, a que el relave de la minera se instaló a 450 metros de su patio, o a que la hidroeléctrica desvió el curso de agua natural que solía regar su siembra.

Como conclusión, quisiera reafirmar que todos los elementos de nuestra vida cotidiana impactan en nuestra condición de salud y éstas, a su vez, tienen estrecha relación con las políticas públicas (nacionales e internacionales), a pesar de lo lejanas que se consideran instituciones como la ONU y la OMS. Actualmente, por primera vez, los organismos internacionales han declarado la innegable relación entre el medio ambiente y la salud humana. Y es hoy el día que contamos con las herramientas teóricas y legales para exigir condiciones de vida dignas y saludables, y así favorecer nuestra calidad de vida, pues según los últimos datos presentados por el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), los chilenos tenemos la mayor expectativa de vida de Latinoamérica (80.5 años). Siendo así, tenemos los Objetivos de Desarrollo Sostenible como garantía hasta el 2030 para construir la calidad de vida que disfrutaremos en nuestros años dorados.

Francisca Brieba

Terapeuta ocupacional

Directora de comunicaciones y fundadora Codeciam

SITIOS DE INTERÉS:

PNUD Chile: http://www.cl.undp.org/content/chile/es/home/post-2015/

OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE: http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/

INEQUIDADES SANITARIAS Y SUS CAUSAS: http://www.who.int/features/factfiles/health_inequities/es/

DETERMINANTES SOCIALES DE SALUD (OMS): http://www.who.int/topics/social_determinants/es/

DETERMINANTES SOCIALES DE SALUD EN CHILE: http://www.minsal.cl/determinantes-sociales-en-salud/

ESPERANZA DE VIDA SEGÚN SENAMA (CHILE): http://www.senama.cl/n7373_19-05-2016.html